mercredi 14 novembre 2007

Moneda de oro

Sé perfectamente que no todo el mundo tiene por qué quererme, encontrarme simpatica, agradable.
Lo sé: no soy una moneda de oro.
Eso no es un problema para mi.
Soy conciente que hay gente que no me quiere, que opina mal de mi (sin siquiera conocerme), a quienes quizas he hecho sentir mal...

El problema es, entonces, porqué no son capaces de decir(me)lo directamente??!!!
Por qué preferir saludarme con una amarga sonrisa fingida de oreja a oreja y hacer como si yo fuera tan simpatica como cualquier otra amistad?

Qué clase de reflexion esta detras de este comportamiento??

Honestamente yo no lo entiendo.. soy de ese tipo de persona que cuando algo no le parece bien, con todo el respeto que me merece mi interlocutor se lo digo y si, simplemente, no trago a alguien, no me hago la amistosa ni la cordial (no es necesario caer en groseria con tal de no ser "cinico" eso si creo yo)

En fin.. Nunca termino de entender a la gente.. (o nunca comienzo??)


ahlala! Si ni siquiera Paris le gusta a todo el mundo ;)


*foto de testimonio: "si fui a Paris la semana pasada" :D

7 commentaires:

raindrop a dit…

En fin, cada uno es como es. A veces nos gustaría que todos respondieran a patrones similares (y mejor a los míos propios, claro) para poder entendernos mejor, pero sería más aburrido: siempre hace falta esa dosis de aventura que consiste en explorar lo desconocido e imprevisible...
¿Que hay personas que no me quieren? Lógico (a veces ni yo mismo me quiero).
¿Que no se atreven a decírmelo? A lo mejor no encuentran la forma o piensan que me van a hacer daño (eso significaría que aunque no me quieran se preocupan por mí).
¿Que prefieren fingir para quedar bien aunque piensen todo lo contrario? Supongo que ese es el tipo de personas poco importantes para mí... Y como decía (creo) Zsa Zsa Gabor: ¿Por qué me va a importar lo que piensen de mí las personas que no me importan?

Bueno, no somos moneda de oro pero hay quien (con nuestros numerosos defectos) nos encuentra valiosos. Normalmente, estas personas son capaces de resolver una conversación cara a cara y sin reservas.

Ya te lo dije: me gusta leer tu blog.
besos

Real-X a dit…

mientras haya gente sincera a tu lado los demás que se vayan a freír espárragos, yo no conozco París pero es una de las ciudades europeas que no muero de ganas por conocer

Centrífugo a dit…

Miss P.

Bienvenida! Enhorabuena. Si bien los franceses son, por decirlo de alguna manera, "pintorescos", la ciudad luz tiene aún algo de esa magia de la historia añeja...

Ahora bien, hablando de personalidades y monedas de oro... En efecto, no todo el mundo tiene por qué encontrarla (a ud. o a nadie en particular) agradable, simpática o atractiva. Faltaría decir que esta aseveración SIEMPRE será temporal. Quien hoy puede parecerle detestable, con el tiempo le será indiferente. Quien hoy le parece el máximo objeto de su amor, quizá mañana sea el objeto de su rencor... lo que opinamos de una persona cambia todo el tiempo...

Ahora bien, ¿por qué la gente prefiere no decírselo? Por varias posibles razones:

1. Inseguridad. No se atreve a expresar sus opiniones.
2. Represión. Mucha gente es educada para reprimir sus sentimientos en situaciones que encuentran de poca confianza.
3. Victimización. Algunos encuentran en aquella represión la posibilidad de recompensar a su víctima interna.
4. Venganza. En efecto, hay quien encuentra en aquella fria cordialidad una manera de extender una "bofetada con guante blanco"...
5. Practicidad. Sinceramente, el andar opinando todo el tiempo lo que pensamos de los demás se convierte eventualmente en un deporte desgastante y muy poco remunerado...

Hay que aprender a pelear las batallas que valen la pena... (o dicho de otro modo, no toda opinión ajena nos merece la pena)

Abrazos Centrífugos!

Angel y Demonio a dit…

Bah, y qué? El esfuerzo que requiere ser moneda de oro es excesivo para la poca satisfacción que se recibe a cambio, porque claro, quien no se desgasta siendo TODO EL RATO una estupenda actriz?

Acerca del por qué no dicen lo que piensan (o por lo menos evitan el cinismo), pues ni idea, geme, me declaro incompetente ... ha de ser cosa de las masas dapicas de este mundo, jajajaja!!!

Vivan las minorías! :P

Besho.

Invisible Soledad a dit…

Linda... es que ya nos conocemos... y bueno, perdone usté pero muy me parece que la palabra es cínico, con c.

Perdone denuevo.

Ah! y aplaudo tu no-cinismo, ciertamente.

Dani a dit…

a quien le puede no gustar paris!!!???....ese ser humano esta cagadisimo de la cabeza

Gen a dit…

Por qué no te lo dicen directamente?

A veces, a algunas personas resulta fácil hacerlas daño diciéndoles lo que pensamos de ellas. Quiero decir, les cuesta encajarlo, aceptarlo. Son frágiles, han aprendido a serlo. A otros, eso mismo les deja como estaban porque esa verdad ya se la habían dicho a ellos mismos... ya han pasado por ese dolor. No hay sorpresa. Son fuertes, han querido fortalecerse.

Quizás no quieran hacerte daño. De alguna forma intuyen un conflicto, un dolor, unas lágrimas, un exceso de sensibilidad, un "me voy-me va" a convertir en el responsable de su dolor, de la puñalada. Y eso no es buen plato.

Qué cantidad de verdades de ti soportastes o aprendiste a vislumbrar?
La frialdad emocional, no como imposición sino como consecuencia de haber salido de miles de batallas internas, a la hora de recibir lo que otro piensa de nosotros sumerge a los interlocutores en una comunicación fluida, sincera, sin miedo a convertirnos en los responsables de causar daño al otro… algo muy difícil de encontrar, verdad, A&D?


Coño, por qué borroseas el monumento...jajaja

... cave canem ... cave canem ... cave canem ... cave canem ... cave canem ...