mercredi 22 août 2007

La visita

(Este cuento fue publicado hace unos meses, pero ahora le modifique cosas y lo republico. No es flojera, es falta de acceso a internet mas seguido :D )

La sala grande siempre lo pone nervioso, pero es ahi donde reciben a las visitas, asi que no hay opcion y como ella vino hoy, es ahi donde se encuentran.

Ella habla unos minutos, él escucha. Ella pregunta, el se calla. Respira. Necesita concentrarse. Baja la cabeza en unos 40º, sus párpados se semi-cierran sobre los ojos, sin cubrirlos totalmente, se queda mirando un punto fijo que ni siquiera existe, entonces todo lo que está alrededor se pone borroso, flou, fuera de foco...


Los sonidos y ruidos comienzan a desvanecerse gradualmente; de poder identificar hasta de donde vienen y hacer una compleja imagen mental al respecto, pasa a sentir solamente un fondo sonoro que lo aturde o lo hipnotiza.

En pocos segundo, ya no está ahí. No en el plano que entendemos como "estar conciente".

La magnitud del tiempo no tiene más sentido, sólo existe ese espacio estanco en que flotan, sin mucha calma, cientos de pensamientos que se entrecruzan y chocan y dan origen a otros, como nacimientos de pequeños planetas y sistemas.

Todo alrededor se parece a una acuarela abstracta. Las imágenes exteriores ya ni siquiera las percibe, aun teniendo los ojos abiertos.

No distingue el paso del tiempo claramente. No es posible que los hechos que se han sucedido con ese nivel de fluidez y complejidad hayan transcurrido en un período de tiempo tan reducido.

Uno de los manchones de color detras del marco auditivo hipnótico se satura y se intensifica. Comienza lentamente a tomar cuerpo pero no le permite, aun, abandonar el estado en que se encuentra, ese estado atento, presenciando a sus planetas y sistemas rotar y trasladarse en inminente riesgo de choque. Está maravillado del espectáculo, pero también sabe que es sólo un medio, ya que "entró" a este estado con un objetivo definido.

El color-sonido se hace forma. Es ella, sentada frente a él, mirándolo fijamente, las piernas dobladas y sujetas por los brazos, sobre la silla.

Entonces él recuerda.

Su sistema interno se desestabiliza; sacude su cabeza y pestañea repetidas veces, carraspea.

El eco sonoro difuso se repite, pero con forma audible en un plano estandar de comprension. Ya identifica letras, palabras, sentidos. Está "regresando" y debería venir con una respuesta.

- Y? di... qué decidiste?

Desde que ella enuncia la pregunta ya sabe la respuesta, pero quiere constatar -por enésima vez- que su teoría de conjuntos es correcta y que él va a confirmarla.

Cuando lo mira y ve sus ojos semiabiertos y su cabeza inclinada, sabe que él no está ahí, que está sumergido en su reflexión de colores a velocidades intentendibles.

Alguna cosa en la garganta o en el cuello o en las manos le da la respuesta anticipadamente, pero le parece correcto formular la frase, modular cada letra dándole vida desde el minuto en que sus labios se mueven para formar el sonido. Sabe que darle sonido a las ideas las dota de cierta materialidad indesmentible, les da forma concreta y, principalmente, sabe que él debe pronunciarse conscientemente sobre la situación... Porque ella sabe que él sabe... sobre el peso de las palabras y de los hechos.

Traga saliva presionando fuertemente la lengua contra el paladar, para aclarar la voz sin tener que toser; no quiere distraerlo.

Finalmente se decide a entreabrir los labios para dejar escapar un sonido. Los abre sin variar su postura, pero dentro de la boca, la lengua hace un movimiento de contracción de su parte trasera y se mueve hacia arriba, sin llegar a tocar el paladar, como poniendo su base atenta para el asalto verbal.

Acompaña a este movimiento una expulsión de aire desde el estómago, a la velocidad de la ansiedad contenida, que roza las cuerdas vocales -haciéndolas vibrar- y continuando su viaje vertical hasta chocar con el paladar siguiendo la curva de casi 90º, para entrar en la boca y, con la ayuda de los labios que se ponen en la posicion precisa requerida, salir finalmente bajo la forma de un "Y...?"

Su "Y" produce eco en su boca, ya reseca. Traga más saliva y repite el proceso, con más aire, con más contracciones automáticas, con más músculos trabajando al 100%, porque toda ella necesita una respuesta. ". "y? di... qué decidiste...?"

Él mira a su izquierda, la ventana está abierta y se ve reflejado en el vidrio y frente a él la silla donde está ella, con las piernas encima, envueltas por los brazos. Él está sentado con la silla al revés, el respaldo en su pecho, las piernas ligeramente dobladas.

Todavía siente el zumbido en sus oídos, el envolvente y ronco murmullo de sus pensamientos entrecruzándose, creándose.

El reacciona a la pregunta de ella y cierra los ojos para decir lo que tiene que decir. Respira hondo, comienza:

"Antes creia que nos unía un vínculo, uno muy fuerte e intenso, pero ahora me doy cuenta que no es así. Que no estamos inextricablemente e indisolublemente relacionados"

Ella abre los ojos con genuina sorpresa, no imaginó este comienzo. Traga saliva aceleradamente pero esta vez no es para preguntar, sino para callar. Baja la mirada como sometiéndose al veredicto.

Él continúa, arrastrando las palabras, poniendo una delante de la siguiente con una calma casi irreal.

"Donde antes veia dos seres unidos, ahora veo sólo uno.."

Silencio con eco.

"Hay quienes no lo notarán y verán a nuestro "todo" como 2 formas separadas, pero yo sé y percibo ciertos detalles sutiles de la realidad que me lo hacen evidente, que estos 2 entes que somos tu y yo, se ven, se reconocen y saben sobre la natural unidad que constituyen. Quienes no perciben esto buscarían tomar una decisión, pero para nosotros no es necesario, porque simplemente somos"

Ella suspira hondo, una sonrisa se dibuja en su cara, se siente liviana, muy liviana, leve, etérea, gradualmente translúcida, aire, sonido, sólo luz.

Él reabre los ojos y se queda contemplando, sin pestañear, la silla frente a él tan vacía, tan silenciosa, mientras el viento mueve la hoja de la ventana abierta ronroneando algún misterio tipico de los días de visita...


2 commentaires:

Hiscariotte a dit…

Está bien, eso de revisitar historias viejas para manosearlas y reacomodarlas tiene su mérito y cuesta su respectivo trabajo. Me gustó mucho la nueva versión, y a mí también me gusta sentarme con la silla alrevés.

Besos querida P.

PD: Y a ver si das chance de comentar también a los que nos salimos de blogger.

Dani a dit…

seleccionaron mi aficheeee!!!...es el afiche oficial !!!

besitos, te lo mando al mail

nani

... cave canem ... cave canem ... cave canem ... cave canem ... cave canem ...