samedi 11 novembre 2006

Chocolate del sur

Tengo frío aunque no tanto tampoco, porque estoy todo el rato moviéndome de un lado a otro. Mi abuela dice siempre que solo los flojos tienen frío (porque se la pasan sin hacer nada) y yo no quiero que piense que soy floja. Esta tarde he vendido solo 4 bolsas de habas y eso no es mucho, me da pena, pero por eso mismo sigo atenta a la gente que sale del supermercado, por si alguien mas compra.

Voy corriendo a la puerta –que no me vea el guardia, sino me corre- porque va saliendo harta gente y entonces veo a una señorita de chaquetón verde que, a diferencia de las demás personas, no parece estar apurada o comprando; solo esta ahí, parada en la puerta con un libro en una mano y un cigarro en la otra (mi abuela dice que es muy malo fumar). No se por que pero me quedo mirándola, ella se da cuenta y me sonríe, pienso en acercarme a ofrecerle habas, pero no lo hago, solo me quedo parada mirándola, es que quiero saber por que no tiene cara de apuro o de enojo o de cansancio, como las demás personas que salen cargadas de bolsas, quiero saber por que me sonríe.

Intento vender a un grupo de personas pero nadie me compra mis habas, por un instante deja de salir gente y entonces me decido y me acerco a la señorita de chaquetón verde.

hola”, le digo saltando a su alrededor y agrego “ me compra habitas?

Ella me mira con detención y después de unos segundos de sonreírme, me dice que no puede comprarlas porque es mucha cantidad y ella vive sola, se le echarían a perder.

Entonces repentinamente, quiero saberlo todo y comienzo a preguntar sin pausa.

“Vives aquí?”

“Si… por aquí… cerca del supermercado”

“Y trabajas aquí en Pto. Montt?”

No… trabajo en Puerto Varas”

“Y como te llamas?”

“P… y tu, como te llamas?”

“Catherine Marcela Anabalon Gutierrez” (le lanzo mi nombre completo como tiros de metralleta, me gusta cuando me preguntan como me llamo, pero ella no me entiende y me re pregunta, le vuelvo a decir, esta vez mas rápido aun y sigue sin entender, como a la cuarta vez al fin me dice “ahhh”)

Oye y tu vives sola? No tienes hijos?”

“No… no tengo hijos y vivo sola, por eso no necesito tener mucha comida en la casa”

“Y cuantos años tienes?”

“&#&%>**#… y tu, cuantos tienes?”

“yo tengo 9 pero ahora en noviembre cumplo los 10”

“oooh… para tu edad yo debo ser toda una vieja entonces”

“nooo! Tu no eres vieja, eres linda”

Ella puso una gran sonrisa en su cara, como si nadie nunca le hubiera dicho eso, hasta diría que se sorprendió de escucharlo y me miro con cara de hacer nanai y me dijo que yo era una niña muy linda.

.........

Le dije que era una niña muy linda y me miro con sus ojos redonditos y me dijo “gracias”, muy tranquila y casi habituada a responder a un comentario como el que acababa de hacerle. No se por que las palabras de catherine-marcela-anabalon-gutierrez me dejaron en silencio total. Quizás por la espontánea gratuidad de su declamación, quizás porque ella estaba trabajando –y vaya si era una muy aplicada trabajadora- y en su precioso tiempo de infancia en que debería estar jugando y esta trabajando, se tomo 5 minutos para acercarse a conversar conmigo por quien sabe que motivo.

Comencé a decirle una nueva frase pero me dejo con las palabras a la mitad porque salio gente del supermercado y ella estaba en pleno horario de trabajo, así que vi como se les acercaba diciendo “compra habitas?” y hubo un par de respetables padres de familia que, al verla a mi lado, por hacerse los graciosos conmigo le compraron habas extendiéndole el billete mientras me miraban a mi (viejos asquerosos) poniendo cara de “mira que bueno soy con tu amiguita…”. Filo, no me importo porque ella vendió unas 4 o 5 bolsas en 3 minutos, que era l mismo que había conseguido vender durante toda la tarde.

Mientras entregaba la plata a su abuela, entre al supermercado, compre un chocolate y cuando ya me iba le extendí la mano haciéndola piola y se lo pase.

Es un intercambio justo”, pensé. “Ella me dio chocolate para el alma, yo le doy uno para la barriga…” y me fui a mi casa con la cara y los ojos llenos de sonrisa chocolatada.

15 commentaires:

Daniela a dit…

Uff me emocioné mi querida P...
es que aveces sin pensarlo en el lugar menos esperado puede salir un angelito a regalarte un poquito de paz con sabor a chocolate, me alegro que sea asi, y que el dulzor que ese encuentro te dejó te dure por mucho tiempo.
Me gusto mucho el formato de tu historia, aunque creo que el leerte seguido hizo que me diera cuenta de inmediato que la chica del abrigo verde eras tu :P jeje

Te envio un abrazo y un besote enormees, ojala estes muy bien y que los dias lluviosos pero sin gotitas esten pasando y se terminen pronto.

suerte!

Juana Banana a dit…

¡Qué lindoooo que estés de nuevo! un rebesoooooooooooooooooooo...
y si, nada hay que buscar afuera que no tengamos dentro...pero hay veces en que uno necesita sacar lo de dentro, hacia afuera...

un gran, gran abrazo desde mi lugarcito en el mundo...

nerd-son a dit…

Habas pal corazon...
puerto montt city....frio...oscuro cuando quiere serlo....bonito a ratos....

saludotes señorita P...SUERTE

Angel y Demonio a dit…

Pues es una historia preciosa, señorita P. Me emocionaste! A veces aparecen estas personitas para alegrarle el corazón a una, y siempre, siempre se agradece.

Saludos!!

Anonyme a dit…

en noviembre cumple diez, es una niña grande... (a los niños les gusta qeu les digan eso)

pero además la hiciste sentir una niña linda, yo la vi muy linda

Anonyme a dit…

Bien. Aunque al empezar a leer se intuye que seguirá la segunda parte, contada por la señorita P, es sin duda, una historia que conmueve.

Yo le hubiese comprado habas, creo que a veces es muy fácil se "buena" a la manera de "uno", pero serlo como el "otro" lo necesita requiere de mayor generosidad.

Ahora, con lo que me gusta que me digan que soy linda, creo que yo le hubiera comprado todas las habas que tenía ... no por ella, por mi.

Mis Nuevos Aires a dit…

que linda historiaaa .. y como dices un alimento para el alma.. definitivamente..
a veces los niños tienen eso que te deja pensando que vale la pena sonreir..

Cariños mujer!

Juan Solo a dit…

A veces he pensado que el alma y la barriga son lo mismo o al menos comparten el mismo lugar, ja. Si así fuera el intercambio fue todavía más justo.

Javi a dit…

Hermoso relato...


Saludos!

elapestado a dit…

Alfin alguien que comprate el frío que yo siento

dodos a dit…

Un relato precioso con sabor de chocolate...

Vampire a dit…

... que hermoso es tenerte de vuelta amiga te extraño... que raro puede llegar a ser la vida del blog no??? cuidate mientras yo me quedo con tus dulces palabras esperando tu regreso un abrazo

Rodolfo N a dit…

Precioso, hermosa defginiciòn. Nada que agregar.Precioso
Besos

tr3nta a dit…

... como una foto...

Anonyme a dit…

Me gustó mucho, aunque me permito hacer una acotación: no me gustó el remate con lo de chocolate para el alma; será que le tengo averción a los libritos ezos.

Eso sí, totalmente de acuerdo con Catherine: tú eres vieja, eres linda.

Un abrazote señorita P, qué bueno tenerla más seguido por estar su casa.

... cave canem ... cave canem ... cave canem ... cave canem ... cave canem ...